El Tribunal Supremo presenta los datos de abusos sexuales a menores en España http://www.abc.es/espana/abci-abusos-sexuales-menores-si-cuentas-no-creer-dire-provocado-201511220254_noticia.HTML  Es muy preocupante porque la mayoría de los casos se producen en el entorno familiar.

La mejor forma de prevenir los abusos es hablar con los hijos, desde pequeños. Adaptando el lenguaje a su edad, creando un clima de confianza en casa que haga fácil que los niños pregunten sus dudas sobre el cuerpo y las manifestaciones de afecto.

Señalo algunas pistas que creo pueden ayudar a padres de niños de infantil y primaria a tratar estos temas:

Hay que ayudar a los niños a descubrir que su cuerpo tiene un valor infinito, porque el cuerpo es la persona.  El cuerpo no es algo ajeno a mí, el cuerpo soy yo. Por eso, mi cuerpo es un tesoro y tiene el mismo valor que la persona: infinito.

Como el cuerpo es un tesoro, lo cuidamos y protegemos: higiene, alimentación adecuada, ordenar los horarios (necesitas juego, estudio descanso). Y lo respetamos: los niños deben tener claro que lo que hago al cuerpo se lo hago a la persona; por eso, no se pega ni se hace daño al cuerpo de ninguna persona. Si ves que alguien hace daño a un amigo, cuéntalo. Si te hacen daño a ti, cuéntalo.

El cuerpo nos sirve también para expresarnos: si queremos a alguien, le damos un abrazo o un beso. Pero nuestros abrazos y besos tienen un gran valor: no se los damos a cualquiera, sólo a quien nosotros queremos. Por eso, si un mayor (o cualquier persona) te pide un abrazo o un beso, no tienes que dárselo si tú no quieres. Si te lo piden, cuéntaselo a papá y mamá para que ellos lo sepan: porque nadie tiene que tocarte, abrazarte ni besarte si tú no quieres. Además, los besos y abrazos son un regalo y tan valioso que no se pueden comprar: no des abrazos ni besos a cambio de chuches o cualquier otro regalo; y, si te los quieren comprar, cuéntalo.

Es importante aprender a decir NO: p.ej. si un compañero te pide un día el bocadillo, darle la mitad es compartir y eso es bueno. Si todos los días te pide el bocadillo o te lo exige como una obligación, es un abusón, se aprovecha de ti.

Y, sobre todo, si alguien te pide algo que es “de mayores” o que no sabes lo que es, díselo a tus padres para que te ayuden a entender si eso que te piden es bueno o malo. Nadie tiene derecho a pedirte algo que tú no quieres. Si le has dado un abrazo, un beso a un mayor, y tú no querías; o si te has quedado preocupado, cuéntalo: tú no tienes nada de qué avergonzarte y papá y mamá siempre están para ayudarte a entender las cosas.

Además de hablar con nuestros hijos abiertamente de estos temas y responder a sus preguntas y dudas, es importante que puedan contar siempre lo que hacen, lo que piensan, lo que les preocupa: si cuentan algo que te asusta o te preocupa, no les regañes. Déjales que lo cuenten porque si te asustas o les regañas, no se atreverán a contar nada más. Ponte de su lado, que sepan que les crees. Y después, pide ayuda y toma medidas urgentes.